Habría que valorar que nivel madurativo tiene tu hijo, pero por regla general todavia es pequeño para pedirle que pase mucho tiempo jugando solo, por ello, la posibilidad de aburrirse todavía no la considero un recurso que el pueda desarrollar tal como lo estamos planteando. El juego de un niño de esta edad es más enriquecedor con otro que interaccione con él, tanto otro niño como un adulto. Por ello en casa lo ideal es que tú puedas jugar con él debido a que en esta etapa deben potenciarse los vinculos, las relaciones sociales y el lenguaje (verbal y no verbal). Jugar con él a pillar o a esconderos es ideal, pero sí que puedes propiciarle pequeños ratitos para que se encuentre consigo mismo con juguetes de encajar o cochecitos etc. En esta edad debes contemplar que el juego en solitario debe estar restringido y si potenciarse la interacción con padres o adultos de referencia (hermanos, abuelos, canguros etc.)